miércoles, 17 de junio de 2015

Una versión de Chantal Maillard




Deseó alguna vez que un poeta la amase
hasta que dolieran sus poemas en su cuerpo
Lo deseó tanto, tanto que al quebrar la imagen
suya que en él se reconocía, que fueron
más que imágenes o humo de palabras
supo de pronto que estaba al otro lado del mundo
Que no había sol de Junio
derritiendo nieve entre sus pechos
Que amaba tanto que dejaba de amar
o no amaba nunca, simplemente
Que a lo único que le era fiel era a ése aliento
a aquélla tristeza antigua que siempre la acompañaba.

domingo, 25 de enero de 2015

Rancagüinos


1
El dolor que viene mordiendo el talón
Izquierdo desde hace rato
Zapatos sucios de polvo y tierra
Caminata larga que dura horas
Dejándome siempre
Frente al mismo sitio distinto
Distante

Lo milagroso y torpe
De que así sea

2
Hay lugares tan baldíos, tan solos
Tan hinchados de silencio
Tan llenos de gente extraña que va y viene
-Que va viene sin ningún pudor
Ni sentido-
Hay lugares tan tercamente volcados hacia afuera
Que son iguales a cerrar con terquedad
Los ojos
Y recorrerse por dentro

3
Juro que caminé
Lo más lento que pude
Que evité los descansos
Dilatados, las historias que ya nadie
Quiere oír
Juro que por momentos quise
Correr a todo lo que daban mis piernas
Mirando hacia atrás
Para dejarme
En evidencia, y que ni aún con eso
Logré darme alcance.


Selfie


Los  espejos no mienten
Si se los fuerza, devuelven
Gramo a gramo
Cada pestaña de tristeza acumulada.



Rue Sarduy


Ave fénix parisina, regodeada
En sus cenizas

Soplas la espuma del vaso
Y vuelan peces

Ideogramas del grueso de un cabello

Vuelves a soplar y es esa música
Entrañable puesta una y otra vez
Con el furor del cerveceo

Cuerpos enteros buscándose
Con esa otra hambre

Ceja rota
En el espejo del baño

Epifanías

Epífisis

Maitreya


Sábado de pueblo




Mentira
La auténtica vida no está
En otra parte, ni siquiera cerca
El mundo sube o
Baja de volumen, entra
Por la ventana, haciendo infructuosa
La lírica, revolviendo papeles
A la izquierda
Sensaciones a la derecha

La mano tiembla o se crispa

martes, 18 de noviembre de 2014

Kurt




El pie blanco del hombre blanco
El cuello
Los dientes blancos del hombre blanco

El alma blanca del hombre blanco

Ciudades, avenidas blanquísimas
Cielo sin mácula

El hombre blanco dirige sus pasos
A la blancura
Y estalla el relámpago: blanco por
Fuera, lechoso por dentro
Epifanía blanca
Sin imágenes

Los ídolos blancos del hombre blanco
El semen blanco del hombre blanco

Oh rostro angelical
De Brianna Love
Oh culo esplendente de Alexis Texas
Que Fred Astaire primero admira luego empala
Bajo una lluvia blanca

El sol blanco del hombre blanco
La vida blanca del hombre blanco
Como echarse de espaldas
A un público hambriento
El malstrom
Tantas veces prometido

Entonces, cuando el vértigo se hace
Insostenible
El poeta se sienta en una silla
Y se dispara al cielo de la boca
Con la guitarra.

martes, 5 de noviembre de 2013

Rancagua



Pequeñas, humildes, casi inadvertidas.

viernes, 18 de octubre de 2013

Zero





 De un círculo vicioso nació Zero, el súper héroe inútil, paladín de la calamidad.

Rapunzel



Jodida Rapunzel: tanto morbo por ese cabello que del color del trigo maduro pasó al ceniciento más feo. Dígame la vez que le cayeron piojos. O aquéllos horrendos ataques de caspa que duraban años. El príncipe encantado gastó fortunas en shampoo, en tratamientos capilares. Hasta que se hartó, y antes de abandonarla para siempre la dejó hecha una momia, bien envuelta con sus propias trenzas.

Heidi



Heidi abandona la ciudad. Está harta del estrés, de la estúpida señorita Rottenmayer, y de la aburrida amistad con Clarita. Decide volver a las montañas para buscar de nuevo a su amado Pedro. En la cabaña más apartada, es recibida con timidez y distancia. A Heidi esto le hace saltar el corazón. Y resuelve salir de dudas: pregunta a Pedro si se ha casado. Él responde que sí. Cuando la invitan a pasar, Heidi se encuentra con un lugar apacible. Un fuego acogedor arde en el hogar, y Pedro  da entonces su silbido de costumbre. Aparece Campanita, acompañada por dos niños-sátiro hermosísimos.