PRODIGIO

miércoles 7 de octubre de 2009 en 11:40

Que no enraiza lo feliz
en lo externo
-que a sí mismo
se bastaría-

sino que arma
su nido en el terco
voluble y efímero
corazón del hombre

como el paso raro
milagroso
de la más singular
y rutilante
estrella fugaz

y sólo así
el codiciarla
merezca siempre
la pena

4 comentarios

  1. Cierto, cómo aprehender lo imposible, retener para siempre ese inevitable sentimiento de vacío. Sos una ratica ché...

    Saludos!!!

  2. Codicia: ¿hay otra palabra que pueda definir mejor la condición humana?.

  3. Angélica Says:

    Sí.

  4. Buen poema: que expresa; que justifica.

    Nos vemos!